
Qué llevar, cómo describir tus migrañas y qué preguntas hacer para salir de la consulta del neurólogo con respuestas y un plan claro.
Has esperado semanas, quizá meses, para esta cita. Y cuando por fin estás en la consulta, el tiempo corre y se te olvida la mitad de lo que querías contar. De vuelta a casa te acuerdas de la pregunta importante que no hiciste.
Prepararla un poco lo cambia todo. Esta lista explica qué llevar, cómo describir tus migrañas con claridad y qué preguntas hacer, para que salgas con respuestas y con un plan.
En resumen: para preparar una cita por migraña, lleva un resumen de los últimos dos o tres meses (días de dolor, días de medicación e intensidad de las crisis), una lista de todos los medicamentos que has probado y si te ayudaron, y entre tres y cinco preguntas por escrito. Explica cómo afecta la migraña a tu vida diaria, no solo el dolor. Esa información ayuda al médico a confirmar el diagnóstico y a decidir contigo el siguiente paso.
Lo más importante
- La migraña se diagnostica sobre todo a partir de lo que cuentas, así que una información clara y concreta es lo más valioso que puedes llevar.
- Los números más útiles son los días de dolor de cabeza al mes y los días en que tomaste analgésicos o medicación para la migraña.
- Anota todos los tratamientos que has probado, con la dosis, cuánto tiempo los tomaste y por qué los dejaste.
- Escribe tus preguntas principales y empieza por la más importante.
- Explica el impacto: trabajo perdido, planes cancelados, días en la cama. Así el médico entiende cuánto te afecta la migraña.
Qué hace el neurólogo con la migraña
El neurólogo es el médico especialista en el cerebro y el sistema nervioso. Muchas personas con migraña reciben seguimiento de su médico de familia, y para muchas funciona bien. La derivación al neurólogo o a una unidad de cefaleas suele llegar cuando el diagnóstico no está claro, las crisis son frecuentes o van a peor, o los tratamientos no han funcionado.
En la consulta, el neurólogo normalmente:
- te hará preguntas detalladas sobre tus dolores de cabeza y tu historia de salud
- hará una breve exploración física y neurológica (reflejos, equilibrio, movimientos de los ojos, fuerza)
- confirmará o revisará el diagnóstico
- comentará contigo las opciones de tratamiento
La mayoría de las personas con migraña no necesitan una prueba de imagen del cerebro. Como explica MedlinePlus, el diagnóstico se basa sobre todo en los síntomas y los antecedentes. Los médicos suelen pedir un escáner o una resonancia solo si algo en tu historia o en la exploración apunta a otra causa.
Por eso tu preparación importa tanto: tu relato es la prueba principal.
Qué llevar a la cita de migraña: la lista
Imprime esta lista o cópiala en las notas del móvil.
1. Un resumen de tus dolores de cabeza recientes
Lo más útil que puedes llevar es un resumen breve de los últimos dos o tres meses:
- Días de dolor de cabeza al mes: cuántos días tuviste cualquier dolor de cabeza.
- Crisis de migraña: más o menos cuántas, y cuántas fueron intensas.
- Duración habitual: unas horas, un día entero o varios días.
- Días de medicación al mes: cuántos días tomaste cualquier analgésico o medicamento para la migraña.
Si llevas un diario, lo calculas en diez minutos. Si no, nuestra guía sobre cómo llevar un diario de migraña explica qué apuntar e incluye una plantilla gratuita. Incluso dos o tres semanas de notas antes de la cita son mejores que fiarse solo de la memoria.
2. Una lista completa de los medicamentos que has probado
Inclúyelo todo, no solo lo recetado:
- Medicamentos para la crisis (los que tomas durante el dolor): analgésicos, antiinflamatorios, triptanes u otros medicamentos específicos para la migraña, medicamentos contra las náuseas.
- Medicamentos preventivos (los que se toman a diario para reducir la frecuencia de las crisis).
- Suplementos, como magnesio o riboflavina (vitamina B2).
- Otros medicamentos habituales, incluidos anticonceptivos o tratamiento hormonal.
Para cada uno, apunta la dosis, cuánto tiempo lo tomaste, si te ayudó y por qué lo dejaste, por ejemplo por efectos secundarios o porque no notabas mejoría. «Probé algo durante un tiempo y no funcionó» es difícil de valorar. «[Nombre del medicamento] 40 mg dos veces al día durante seis semanas, ligera mejoría, lo dejé por cansancio» le dice al médico exactamente en qué punto estás.
3. La descripción de una crisis típica
Los médicos reconocen la migraña por un conjunto de rasgos. Vienen de la Clasificación Internacional de las Cefaleas, la referencia mundial para el diagnóstico de los dolores de cabeza. Ayudarás mucho si describes:
- Dónde duele: un lado, los dos lados, detrás del ojo, la nuca.
- Cómo es el dolor: pulsátil (late), opresivo, punzante.
- Qué intensidad tiene, y si empeora al moverte.
- Otros síntomas: náuseas o vómitos, molestia con la luz, el ruido o los olores.
- Aura: cambios visuales o sensitivos antes o durante el dolor, como líneas en zigzag, puntos ciegos u hormigueo en la mano o la cara. Indica cuánto dura.
- Señales de aviso y después: síntomas horas antes del dolor (bostezos, antojos, cuello rígido) y cómo te sientes al terminar (cansancio, niebla mental, la llamada «resaca de migraña»).
4. Cualquier cambio
Los cambios importan. Coméntalo si tus dolores se han vuelto hace poco más frecuentes, más fuertes o distintos, si tienes un tipo de dolor nuevo, o si está pasando algo nuevo en tu vida, como un embarazo, la menopausia, un medicamento nuevo o un cambio grande en el sueño o el trabajo.
5. Tus antecedentes personales y familiares
- Cuándo empezaron tus dolores de cabeza (infancia, adolescencia, edad adulta).
- Si tus padres o hermanos tienen migraña. La migraña suele darse en varias personas de la misma familia.
- Otras enfermedades, como tensión alta, ansiedad, depresión o problemas de sueño.
6. Cómo afecta la migraña a tu vida
Es lo que más se suele olvidar, y una de las partes más importantes. Sé concreto:
- días de trabajo o de clase perdidos en los últimos tres meses
- días en los que fuiste pero no pudiste rendir bien
- planes, celebraciones familiares o ejercicio que has cancelado
- cómo te sientes entre crisis, por ejemplo con miedo a la siguiente
La Organización Mundial de la Salud reconoce la migraña como una de las principales causas de discapacidad en el mundo. No exageras al explicar su impacto. Ayudas al médico a entender cuánto tratamiento necesitas.
Preguntas para el neurólogo sobre la migraña
Escribe tus preguntas y pon la más importante la primera, por si falta tiempo. Elige las que encajen contigo:
Sobre el diagnóstico
- ¿Es seguro que es migraña? ¿Podría haber también otro tipo de dolor de cabeza?
- ¿Mi migraña es episódica o crónica, y qué significa eso para mí?
- ¿Necesito alguna prueba? ¿Por qué sí o por qué no?
Sobre el tratamiento durante la crisis
- ¿Estoy tomando la medicación de la crisis en el momento y la dosis adecuados?
- ¿Hay otro medicamento que pueda probar si este no funciona lo suficiente?
- ¿Cuántos días al mes puedo tomar analgésicos sin riesgo?
Sobre la prevención
- ¿Tendría sentido un tratamiento preventivo en mi caso?
- ¿Cuánto tiempo hace falta para saber si funciona?
- ¿Qué efectos secundarios son habituales y qué hago si aparecen?
Sobre el día a día
- ¿Hay cambios en mi estilo de vida que merezca la pena probar, como el sueño, las comidas o el ejercicio?
- ¿Mi migraña tiene relación con el ciclo menstrual, y cambia eso algo?
- ¿Qué hago si una crisis no responde a mi tratamiento habitual?
Sobre los próximos pasos
- ¿Cuándo debo volver y qué debo apuntar hasta entonces?
- ¿Qué síntomas significan que debo consultar antes?
Cómo describir la migraña al médico (aunque estés nervioso)
Mucha gente quita importancia a sus síntomas en la consulta. Quizá ese día te encuentras bien, o no quieres parecer exagerado. Algunos consejos:
- Usa números, no adjetivos. «Ocho días de dolor el mes pasado, tres de ellos en la cama» es más claro que «bastante».
- Describe tus peores crisis, no tu día medio. El médico necesita conocer todo el abanico.
- Sé sincero sobre la medicación, aunque hayas tomado más de lo que te gustaría. No es un juicio; es información esencial.
- Ve acompañado si te ayuda. Tu pareja, un amigo o un familiar puede tomar notas y recordar detalles.
- Pide que te lo aclaren. Si oyes una palabra que no entiendes, pregunta qué significa. Un buen médico agradecerá que lo hagas.
Qué esperar después de la cita
Puedes salir con un diagnóstico confirmado, un tratamiento nuevo o ajustado, la recomendación de llevar un diario o una cita de revisión. Los tratamientos preventivos suelen necesitar desde varias semanas hasta unos meses para saber si ayudan. La guía británica NICE propone revisar el tratamiento tras un tiempo fijado, y por eso es tan útil seguir apuntando hasta la próxima visita.
Antes de irte, comprueba que sabes:
- qué tomar durante una crisis, cuánto y, como máximo, cuántos días al mes
- si debes empezar algo nuevo, y cuándo
- cuándo es tu próxima cita
- qué apuntar hasta entonces
Nunca dejes ni cambies un medicamento recetado por tu cuenta. Habla antes con tu médico o farmacéutico.
Cuándo no esperar a la cita
Algunos dolores de cabeza necesitan atención urgente, sea cual sea la fecha de tu cita. Busca ayuda médica de inmediato (en España y en toda Europa, llama al 112) si tienes:
- un dolor de cabeza repentino y muy fuerte que llega a su máximo en un minuto, más o menos
- dolor de cabeza con fiebre, rigidez de cuello, manchas en la piel o confusión
- dolor de cabeza después de un golpe en la cabeza
- debilidad, entumecimiento, la cara caída o dificultad para hablar que aparecen de nuevo
- un aura que dura más de una hora o que es distinta de tu aura habitual
- un dolor de cabeza nuevo que va empeorando, sobre todo si tienes más de 50 años, estás embarazada o has dado a luz hace poco
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una consulta con el neurólogo por migraña? Depende del país y del centro, pero a menudo entre 15 y 45 minutos. Por eso llevar un resumen escrito y tus preguntas ahorra tanto tiempo.
¿Debo ir a la cita si tengo una migraña ese día? Si puedes ir con seguridad, sí. El médico puede aprender algo útil al ver tus síntomas. Si te encuentras demasiado mal para desplazarte, llama para cambiar la cita.
¿Necesito un volante para ir al neurólogo? En la sanidad pública española, normalmente primero te ve el médico de familia, que te deriva si hace falta. En la sanidad privada puede que no lo necesites.
¿Y si no tengo un diario de migraña? Empieza hoy, aunque tu cita sea la semana que viene. Añade tu mejor estimación de los meses anteriores y dile al médico que es una estimación.
¿El neurólogo me mandará hacer un escáner? Normalmente no. Las pruebas de imagen se piden cuando algo en tu historia o en la exploración hace pensar en otra causa. Pídele a tu médico que te explique su razonamiento en cualquier caso.
Entra preparado, sal con un plan
La consulta con el neurólogo es corta, pero puede cambiar mucho. Lleva tus números, tu lista de medicamentos y tus preguntas, y sé sincero sobre cómo afecta la migraña a tu vida.
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Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico. Habla con tu médico o farmacéutico sobre tus síntomas y antes de cambiar cualquier medicamento.
Información general, no consejo médico. No sustituye la valoración de un médico.